La desdicha del Nieto Pródigo

¿Qué hubiera pasado si el Hijo Pródigo no hubiera pasado hambre? ¿Cuál habría sido la historia si aquella gran hambruna no hubiera asolado la región donde el Hijo Pródigo decidió dilapidar la herencia del Padre? Lo más seguro es que nuestro protagonista nunca hubiera querido regresar a su casa: no hubiera tenido envidia de los jornaleros de la casa del Padre. ¿Y si el Hijo Pródigo hubiera sido padre? ¿Qué sabría su hijo de lo que le espera en la casa del Abuelo? La respuesta es sencilla: nada.
El Nieto Pródigo no sabe nada de lo que hay en la casa del abuelo y por eso, ni siquiera en sus momentos más oscuros se plantearía volver a la casa dónde el Abuelo (que siempre es el Padre) espera su encuentro con los brazos abiertos.

Ciertamente nuestras aulas están llenas de Nietos Pródigos, adolescentes con un anhelo de felicidad que no saben que hay un Padre amoroso esperando en lo más alto de la casa a ver si se ve la sombra de su hijo por el camino. Chicos y chicas que creen que lo más grande a lo que pueden aspirar es a un buen trabajo, éxito afectivo y reconocimiento social. Sin embargo, cualquiera que haya pasado un rato en la Casa del Padre ha experimentado que lo que allí le espera es mucho más alto: no se trata de bienestar sino de FELICIDAD.

1. El pastor calamitoso

Aquellos que parecen esperar que la vida le vaya mal al de enfrente para que tengan que volver arrepentidos. Esos que en lo más profundo de su corazón se dibuja una sonrisa cuando se les llegan las noticas de un divorcio, de un despido… porque creen que así no les quedará otra que volver a la casa del Padre.

2. El pastor forzado

Los rectos y de perfección moral. Aquellos que se pueden permitir el lujo de enjuiciar y opinar sobre los demás. Esos que no se cansan de repetir como tiene que pensar cristino, lo que puede o no hacer, pensar, decir… Esos que rápidamente, en cuanto tienen ocasión, se alejan, se quitan el fardo y se sienten liberados.

3. El pastor afortunado

Esos que sin saberlo, encuentran a muchos jóvenes en el deporte, el tiempo libre, la montaña… Gracias a ellos, algunos se acercan a Cristo, y otros, descubren que hay algo mejor que lo que el mundo les decía que debían esperar .